- Ronquidos y pausas respiratorias repetidas durante el sueño, frecuentemente terminadas en bufidos o resoplidos y que provocan continuos alertamientos (de los que el paciente puede ser consciente o no).
- Otros: Nicturia (necesidad de levantarse a orinar durante la noche), sudoración profusa, agitación , somniloquios (hablar durante el sueño), despertares con confusión,...
A veces son las complicaciones de la enfermedad las que llevan al paciente a consultar: enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares, insuficiencia respiratoria,...
Aunque el paciente típico suele ser varón, de mediana edad, con exceso de peso y cuello ancho y corto, muchos presentan una exploración física normal y se estima que un 30% de ellos no son obesos, además debe prestarse atención a las mujeres, sobre todo postmenopaúsicas, o con otros factores de riesgo como hipotiroidismo, que refieran los síntomas anteriormente descritos.