Es un problema común que, sin embargo, está infradiagnosticado. El desconocimiento de la población acerca de la dimensión y consecuencias del problema hace que sólo el 5% de los pacientes que sufren insomnio consulten específicamente a su médico por ese problema, mientras que el 70% nunca informa a su médico del trastorno. Lo habitual es que la queja aparezca durante una visita médica por otra causa. Del 30 al 80% de los insomnes severos-graves no mejoran con el tiempo, lo cual es interpretado no como una condición del insomnio, sino como una falta de búsqueda o de aportación de soluciones.Por otra parte, en muchas ocasiones el insomnio es el único síntoma de una enfermedad psiquiátrica o neurológica que aún no ha sido diagnosticada.
Se ha comprobado que las alteraciones subjetivas del sueño aumentan la probabilidad de un primer infarto agudo de miocardio en pacientes adultos sin coronariopatía conocida, independientemente de los factores de riesgo clásicos para coronariopatías (Schwartz SW y cols., 1998). Estudios más recientes asocian las dificultades para dormir con un aumento de la mortalidad por coronariopatías sólo en varones (Mallon L y cols.,2002).