No sentirá nada, la prueba no es dolorosa, tan solo oirá unos ruidos que son inevitables y necesarios para la obtención de las imágenes. En la medida en que sea posible le facilitaremos unos auriculares que reducirán notablemente el ruido.
Para que el estudio obtenido permita un diagnóstico fiable y adecuado es necesario que usted permanezca lo más quieto posible.
La duración de la prueba varía y depende en gran medida de la región a estudiar y no de la gravedad de su afección.
El personal de Resonancia Magnética estará en todo momento muy cerca de usted vigilándolo a través de una ventana de cristal y escuchándolo mediante unos altavoces.